Crimen del militante jujeño: quejas de la familia por el cam



Crimen del militante jujeño: quejas de la familia por el cambio de carátula en la causa

"La Fiscal está cerrada" por "no investigar" móvil político dijo el abogado de la familia de Ariel Velásquez.


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La familia del joven asesinado en Jujuy baleado por la espalda un día antes de las elecciones primarias "tomó de mala manera" el cambio de carátula de la causa, en la que se descartó el móvil político, y sostuvo que la fiscal Silvia Farral "está cerrada" y "sigue sin querer investigar algunas circunstancias políticas".

Sergio Ramírez, abogado de la familia de Ariel Velásquez, aseguró a la agencia DyN que "se deben seguir haciendo todas las averiguaciones porque todavía no está terminada la investigación", en la causa ahora investigada por "homicidio en ocasión de robo".

"Desde un principio se abrieron varias líneas de investigación y se conjeturaron varias hipótesis", afirmó y dijo que "no hay prueba contundente que acredite o no una hipótesis u otra. Por eso ese cambio de carátula fue tomado de mala manera por la familia".

El abogado expresó que la familia "considera que no es el rumbo que se le debe dar a la causa, precisamente porque son pocos los elementos probatorios que podrían confirmar esta hipótesis" y destacó que "se deben seguir haciendo todas las averiguaciones, que todavía no está terminada la investigación".

Ramírez, por otra parte, destacó que "el radicalismo no los abandonó (a los familiares), sino que se hizo a un costado para que la justicia investigue y se esclarezca este hecho tan lamentable".

Velásquez murió el 19 de agosto tras permanecer varios días internado luego de ser baleado por la espalda en un confuso episodio ocurrido el sábado 8 de agosto, víspera de las PASO.

El joven realizaba trabajos para la campaña electoral de los candidatos radicales para la gobernación, Gerardo Morales, y para el postulante a la intendencia de San Pedro de Jujuy, Julio Bravo, aunque la organización liderada por Milagros Sala intentó vincularlo a su militancia dado que el joven había firmado una petición para poder estudiar en un secundario de ese movimiento.

El 13 de septiembre se entregó uno de los imputados por el crimen, Eduardo Mamaní, quien estaba prófugo, con pedido de captura nacional e internacional.

Mamaní es el séptimo detenido por el asesinato del joven, ya que se encuentran presos los hermanos Gabriel y Diego Yurquina, Héctor Lescano, Enrique Rojas Días, Máximo Zenteno y un menor de edad.




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