Este jueves se licitaron casi $5.500 millones a través de este título, que aplaza los vencimientos para 2016, con una tasa de interés del 30%. Hasta mayo, el déficit fiscal acumula $87.000 millones


Este año ya se tomó deuda por $42.200 millones en Bonac


El Gobierno colocó este jueves $5.466,8 millones en Bonos del Tesoro Nacional (BONAC) en el mercado local y convalidó rendimientos del orden del 30%, según informó el Ministerio de Economía.
La operación se realizó a través de la licitación de BONAC con vencimientos en mayo, julio y septiembre de 2016 y receptó ofertas por 8.014.015.782 pesos, 2,7 veces más que la base a subastar que era de 3 mil millones.

De acuerdo con el parte de la Secretaría de Finanzas, en BONAC a mayo se tomaron 2.996.579.000 pesos con precio de corte de 105,75 pesos y a una tasa de 26,74 por ciento. Por los títulos con vencimiento en julio se captaron 1.623.705.683 pesos con precio de corte de 102,95 pesos y a una tasa de 26,96 por ciento.

Mientras que por los bonos a pagar en septiembre de 2016 se obtuvieron 846.372.099 pesos con precio de corte de 100,85 pesos a tasa de 27,04 por ciento. La conjunción de precios de corte y tasa de corte conforma un rendimiento cercano al 30% para cada título.

Esta resultó la octava colocación de BONAC desde el 27 de marzo pasado, vía por la que el gobierno nacional obtuvo financiamiento en pesos en el mercado local por un total de 42.200 millones de pesos.

Los fondos serán utilizados para financiar el déficit fiscal financiero -posterior al pago de deuda- que en los primeros cinco meses del año fue superior a los 87 mil millones de pesos.

El desequilibrio original trepaba a 115 millones de pesos, pero giros extraordinarios del Banco Central y de organismos descentralizados lo redujeron en 28 mil millones. Analistas estiman que el déficit fiscal de 2015 puede llegar a un 7% del PBI.

El Ministerio de Economía tuvo que optar por las emisiones domésticas en pesos ante la imposibilidad de realizar colocaciones en dólares en el exterior. No obstante, esta operación a un costo del 30% anual que deberá pagar el próximo Gobierno, ayuda a quitarle liquidez a la plaza financiera y a frenar la escala de precios.